Vivir para contarlo

CAMINO ESCARPADO HACIA EL ARCO TRIUNFO
España

«Entreteneos aquí con la esperanza.

El júbilo del día que vendrá

os germina en los ojos como una luz reciente.

Pero ese día que vendrá no ha de venir: es éste»

María cuenta que toda las noches reza porque el Sol venga a verla por la mañana, como Jaime Sabines versa sobre la esperanza del futuro menos incierto: el inmediato. En esto se van los años dando paso a los recuerdos, siendo la incertidumbre el lugar común donde anida el sino del camino.

El tiempo no pierde tiempo. En Octavos de final, ya hemos celebrado y llorado una Eurocopa que aún no ha comenzado, y -lo que es más irracional- volveremos a hacerlo varias veces en cada partido -en cada tiempo, en cada gol-, como buenos intensitos que viven al compás de risa por llanto.

La pasión -esa idiotez justificada y alentada por la necesidad mediática- nos ha hecho soñar tras vencer a República Checa y Turquía como quien lleva dos años de insomnio, y deprimido al sucumbir ante Croacia como quien vislumbra una recaída al sentir de nuevo el vértigo de la inseguridad.

«Huir, de quien tiene más camino en la lengua que en la suela, más cicatriz en papel que en la piel, más curriculum que vida de capa y espada. Huir de uno mismo, de quien dice ser uno mismo -él mismo desde sí mismo-, de quien se busca y de quien se pierde por seguirse y por seguir a quien se pierde» 

Huir -como receta Marçal Font- de viejos fantasmas y versos antiguos para enfrentar a Italia sin complejos ni espejismos. De nada sirve que La Azurra haya firmado con derrotas la historia reciente y laureada del fútbol español, pues el encuentro arranca en empate y hemos de demostrar que seguimos siendo mejores donde ya lo fuimos: sobre el césped.

Asimismo, resulta imposible contener la ilusión y otear el horizonte escarpado de campeones de Europa y el mundo hacia el Arco del Triunfo. La gloria la otorga la entidad de tus rivales, por lo que: «¿Cómo evitar el simulacro, cómo vivir sin desvivirnos?». Somos el tiempo que nos queda -recuerda José Manuel Caballero Bonald-, y -como recita Javier Ibarra- hay que vivir para contarlo.

@adricortesp

Comentarios

Que Maria siga viendo el sol cada mañana y que rece por todos los necesitados.

Perfecto, ni más ni menos.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.
España

(C) El Diario Fénix 2011        Contacto:  redaccion@eldiariofenix.com