La Copa del Rey, esa competición que llegó a ser la niña bonita del calendario; la más emocionante, la más electrizante; noches de goles y radio, de pasión, de polémica; noches de grandes sorpresas y de cuchillos largos, del viejo Atocha y El Molinón, de escándalos, de olla a presión; noches de Díaz Vega y Ramos Marcos, de grandes alegrías y sonoros desencantos, de prórrogas y penaltis; de torneo del K.O.