A la izquierda del tiempo
«Ya todo lo que tienes
te recuerda a un instante
que quisiste dejar en el vacío
para que se volcara
sin demasiado empeño»
@adricortesp | Estos días cumplía sueños con cierto escepticismo, observando mi vida con extraña impersonalidad, acostumbrado -quizá- a ver el éxito siempre enfrente. Mientras, en la televisión -la de verdad, la de mentiras- vendían -primero- el divorcio y -después- la reconciliación entre Vicente del Bosque e Iker Casillas. Al parecer, el -ahora- ex seleccionador había ofendido al -no todavía ex- portero y capitán.
Entre tanto bochorno nacional, sólo podía pensar en Andrés Iniesta abandonando la concentración como el becario que se va de la redacción sin que nadie le despida, tan feliz por lo vivido como ignorado. Y es que, puede que el epitafio del manchego sea ese: Un largo silencio, sólo interrumpido por la lucidez de sentirte ridículo distraído con dimes y diretes de quien patalea antes de irse.
«Yo no quise quedarme sin todo lo que tengo
para empezar de cero.
Cero de todo es nada»
Ahora, los medios rellenan las parrillas con el abanico de sustitutos que maneja Villar, destacando al -no es cuestión personal, sino coherencia futbolística- no demasiado halagüeño Joaquín Caparrós. Mientras, Iniesta se va de su última Eurocopa y eso, compañero, sí que es irreparable. Si las lesiones le respetan, Andrés dará recitales de ballet en Rusia pero nunca como ayer. Hoy no será siempre todavía.
«Yo he nacido en el agua de este río
todo lo que conservo se oxidó en este cauce,
todo lo que perdí
lo arrastraron las aguas del deshielo,
y lo poco que quede
me espera en un meandro»
Y la vida seguirá, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido, y vendrán otros locos bajitos que nos inviten a soñar. Sin embargo, por mucho que la vida sonría, es ingrato ver a Iniesta allá donde habita el olvido, sin que nadie parafrasee a Sabina y le grite mientras abandona la concentración: «La pupila archivó»
«No hay cambios de sentido que no vuelvan atrás,
no puedes empezar de cero desde ayer»
Perdóname, José, que no cuente cómo Cristiano Ronaldo le ha ganado a Gareth Bale el sprint final de la Eurocopa a pocos metros de París. Perdóname, por fin, que recuerde a Paula Bozalongo con el último verso del poema que ha vertebrado este agradecimiento:
«Han llegado los días
de los sueños sencillos»







Comentarios
Gracias por el articulo, un estilo muy elegante, muy Iniesta.
Con la despedida del becario me he quedado patidifuso viendo como se despide Iniesta, de puntillas, sin hacer rudio; España y los españoles somos así, DON ANDRÉS tenia que haber sido llevado a hombros hasta su casa. Magnético ficp texto con sus glosas.
Excelente el artículo por su rima y su contenido.
Precioso. Bien por el texto y buen por Iniesta.
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