Se llamaba Alí Hassan, tenía 16 años, y siempre veía los partidos del Real Madrid en la cafetería enfundado en una amarillenta y gastada camiseta con el 23 de David Beckham, que heredó de su hermano mayor Ibrahim, sargento del ejército, también madridista. Alí era zurdo y llevaba seis meses juntando dinares para comprar una camiseta nueva del Real Madrid, con el 11 en la espalda, la de su ídolo de ahora, Gareth Bale.