Messi, un canto de libertad
En el fútbol actual regido por un delicado sistema de equilibrios, la irrupción de un jugador como Leo Messi significa una bocanada de aire fresco, un canto de libertad capaz de embriagar a los aficionados hasta acabar rendidos a su fútbol-
Messi es brillante en todas las facetas del juego: corre, lucha, dribla, asiste y golea. Es una fuerza de la naturaleza capaz de inventar donde el resto sólo cumple y todo desde la modestia, desde la sencillez, desde el amor a unos colores a los que prometió fidelidad pese a los innumerables cantos de sirena.
Todo en la vida de Messi transcurre a gran velocidad, desde su llegada a España con apenas 13 años, a su capacidad de liderazgo con 21; desde sus cuantiosos trofeos, individuales y colectivos, a los 24, hasta sus eléctricos movimientos en el césped con el balón cosido al pie.
Sin las perspectiva del balón, Messi nunca llamaría la atención atendiendo a los canones establecidos, tímido, frágil, humilde y reservado; sin cuerpo de atleta ni apariencia de divo; hablaríamos de un chico normal, uno más de tantos millones como hay en el mundo.
Con el balón en los pies, todo cambia; entonces emerge con toda la fuerza el enorme talento que le acompaña; en ese instante es difícil encontrar un deportista con tantas cualidades, es como si este pequeño gran hombre estuviera amparado por ese halo que sólo tienen los elegidos.
Y es que Leo Messi es feliz con lo que hace, y se nota, da la impresión que en ningún otro lugar ha sido más feliz que sobre el césped y con la pelota
@agcastellote





