Algunos pretenden que la Sociedad Civil se construya a partir del Lenguaje. Otros, por el contrario, entienden que es esa Sociedad la que lo construye. En el primer caso, como resulta evidente, esa comunidad de lengua estará en trance de esclerosarse, de tender a un alejamiento entre la realidad y la Academia. El Lenguaje entonces, acabará por ser un código moribundo.