“Una vez, un empadronador intentó ponerme a prueba. Me comí su hígado con frijoles y un buen Chianti.” Así es Hannibal Lecter, así de tajante es este personaje que muchos conocimos en El silencio de los corderos, como yo, siendo ya 'mayorcitos'. Otros, tuvieron la suerte de conocer antes el libro homónimo de Thomas Harris o, en su defecto, ver la película en su estreno. Sea como fuere, esta película no deja indiferente a nadie. A pesar de que pueda parecer que esta cinta solo puede sorprenderte una vez, no es así: da igual las veces que la veas, El silencio de los corderos nunca dejará de impresionarte.