El frío anochecer de los espejos
Mes de julio de 1994, restaurant Landry Seafood house de la ciudad de Dallas, tres amigos se reúnen para cenar y festejar el cumpleaños de uno de ellos; uno de esos motivos, que a tantos miles de kilómetros de distancia de casa, se convierten en la coartada perfecta para sellar una larga e indestructible amistad. Casi 22 años después y haciendo uso de ese gran ejercicio que es la memoria,uno no puede sino mirar atrás y dejarse llevar por los recuerdos.
En estos días mi buen amigo José Manuel García presenta en sociedad su tercer libro "El frío anochecer de los espejos", una novela que sucede a aquella que sirvió para abrir brecha "El arma de los invisibles " y al maravilloso ensayo dedicado a Leo Messi "Sueños de un principito". ¡¡¡Cómo ha pasado el tiempo, verdad!!! Cómo se han ido quemando ilusiones desde aquella noche tejana en la que se perpetuó la palabra amistad. En el camino, un montón de preguntas, de no encontrar porqués, de no saber cómo; Te acuerdas amigo de aquellos tiempos de lucha por el periodismo; tus envidiadas citas con Maradona, nuestra obsesión por levantar noticias, todo debía estar confirmado, todo, hasta la última coma; la operación amarre, los pelos de la burra, el amor por una gran profesión. Hoy, aunque es tiempo de felicidad por la presentación de tu nueva obra, me duele el alma ver el talento esparcido por el suelo, me apena comprobar como uno de los grandes periodistas de este país, de excelsa cultura y maravilloso verbo, se pierde en el gris anonimato de la eterna espera, víctima del desinterés de una industria con un especial apego a lo burdo y lo zafio.
Y es que corren malos tiempos para la lírica, amigo, el humo cotiza mucho más alto que el talento, la ideología triunfa y aquellos añorados tiempos en los que el artista era un artesano, nos ha dejado en un escenario de descomposición y desmantelamiento. Me pregunto ¿Qué papel jugarían en nuestros días los Machado, Hernández o García Lorca ?¿ Cómo casarían en el minado campo de lo que no vende,en el esnobismo de lo vulgar y en el culto al nombre y a la persona que llena los bolsillos y arruina el espíritu?
Me duele el alma verte arrinconado por esa corriente involucionista que nos envuelve, por esa realidad que nos atrapa, en la que, si se disipa el humo, les deja desnudos; pero me llena de orgullo y satisfacción ver que no te rindes, que sigues peleando, que continúas soñando, acaso porque un genio no se cansa nunca de ser genio.
Por eso invito desde esta tribuna a dejarse llevar por la magia, a adentrarse sin miedo por el frío anochecer de los espejos y a pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, mientras escuchamos como " las gotas de cristal helado producen un estrepitoso chasquido contra los bordillos de la acera ".







