Como ocurrió el pasado año, me pide mi amigo José Manuel García que escriba algo, así a bote pronto, en caliente, del triunfo en la Europa League del Sevilla frente al Dnipro, y como sucedió entonces, en este momento, no me apetece hablar de tácticas ni de técnicas, de estrategias ni claves, de polémicas, de errores y aciertos, de jugadores o entrenador; me ape